| ¡Basta ya! No
podemos seguir asumiendo un trato discriminatorio por parte de la
sociedad. Hemos pasado con gusto a asumir y compartir tareas del
hogar, ver como lógico en nuestros empleos, estar a las órdenes de una mujer
en nuestro empleo, participar activamente en el cuidado de nuestros hijos... Pero no
vamos a permitir vejaciones, o tratos discriminatorios por parte
de la sociedad, que
presenta una imagen del hombre, que muchas veces lo ridiculiza y
lo hace inferior al sexo opuesto. |
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